Cambiando fichas en un casino

Un casino es casi como otro país, tiene sus propias reglas, lenguaje y cultura. Para que no te sientas extranjero y puedas integrarte con rapidez déjanos explicarte sus reglas. Hoy te explicamos que tienes que hacer para cambiar dinero a fichas.

foto de fichas dinero

Antes de que puedas jugar a ningún juego en el casino tienes que cambiar tu dinero por fichas. Nunca le puedes dar dinero normal directamente al cajero. A un cajero no le está permitido tomar nada directamente de las manos de un jugador. De hecho ni siquiera pueden darte la mano a modo de saludo. Así que debes dejar tus fichas cerca de él en una zona habilitada para eso en el mostrador.

El cajero cogerá el dinero del mostrador y lo esparcirá de modo que las cámaras y el encargado de planta puedan verlo. El encargado de planta  una persona que no va de uniforme  y que se encarga de controlar un grupo de mesas, normalmente mesas del mismo tipo de juego y de la misma zona del casino. También hay una persona que se encarga de controlar a los jefes de planta.

Una vez que el encargado de planta da el visto bueno, el cajero saca el equivalente en fichas de tu dinero y lo coloca de forma que el jefe de planta pueda verlo. Otra vez el jefe de planta comprueba que la cantidad está correcta. Una vez hecho esto el cajero acerca el grupo de fichas al jugador y se las entrega diciéndole “Buena suerte, señor”.

Aunque nos parezca algo tedioso y enrevesado los casinos son inflexibles con los procedimientos del cambio de fichas. Tienen que serlo. Los robos más frecuentes de los casinos suelen provenir de los propios empleados, normalmente conchabados con algún jugador que es un conocido  o un familiar del cajero.

Reduciendo el contacto entre cajero y comprador se reduce la posibilidad de que el comprador diga que quiere 100 euros en fichas, reciba 100 euros en fichas pero page con un billete de 10 euros que rápidamente pase a la caja sin ser visto.

Por supuesto hay ladrones de lo más ingeniosos. Una vez vi un video de seguridad en donde un cajero robaba fichas del casino escondiéndolas en un bolsillo en su manga a la vez que contaba o recogía fichas para dárselas al cliente. Cuando tenía un montón levantaba el brazo y las llevaba a una bolsa de su falda. Y era realmente rápida. Otros llegaban a tragarse las fichas.